En la fase conclusiva del proceso judicial por el caso Odebrecht en Panamá, las representaciones legales de los exministros Demetrio “Jimmy” Papadimitriu y Frank De Lima pidieron la exoneración de sus clientes y pusieron en tela de juicio los elementos probatorios expuestos por la Fiscalía Anticorrupción. Los dos exservidores públicos integraron la administración de Ricardo Martinelli durante el periodo comprendido entre 2009 y 2014.
Durante las exposiciones del 26 de febrero, el jurista Arturo Sauri, representante legal de Papadimitriu, afirmó que el Ministerio Público no consiguió probar la vinculación del exministro con el ilícito de lavado de activos. De acuerdo con su postura, Papadimitriu se mantuvo al margen de cualquier transacción comercial o acuerdo contractual con Odebrecht en el lapso temporal en que ejerció como titular del Ministerio de la Presidencia, abarcando desde 2009 hasta 2012.
La defensa explicó que los negocios familiares vinculados a Odebrecht se encontraban bajo la gestión de los padres del exministro —Diamantis Papadimitriu y María Bagatelas de Papadimitriu—, los cuales ya fallecieron. Sauri sostuvo que dichas entidades desarrollaban labores comerciales legítimas enfocadas en la comercialización de arena y que tales transacciones cumplían con la ley. Asimismo, descartó que Papadimitriu poseyera facultades de decisión respecto a la Línea 1 del Metro de Panamá, puntualizando que dicha competencia recaía en la Secretaría del Metro.
El jurista también recalcó que Papadimitriu ya había sido investigado por episodios que, a juicio de su equipo legal, coinciden con los examinados en el caso Odebrecht. La petición de evitar un doble juzgamiento se vincula con una indagatoria abierta en 2015 por un presunto enriquecimiento injustificado, la cual concluyó con un sobreseimiento definitivo. No obstante, la Corte Suprema de Justicia ya había desestimado anteriormente un recurso interpuesto con argumentos semejantes y había determinado que el exfuncionario tenía la obligación de presentarse ante la jueza Baloisa Marquínez.
En el caso de Frank De Lima, su abogado Antonio Quan también pidió una sentencia absolutoria y afirmó que no existen elementos concretos que demuestren que su cliente recibió fondos ilícitos. La defensa cuestionó especialmente las declaraciones de José Luis Saiz Villanueva y Olmedo Méndez Tribaldos, quienes reconocieron ante la Fiscalía haber actuado como presuntos testaferros del exministro.
La Fiscalía sostiene que De Lima habría utilizado las sociedades Herzone Overseas Limited, Ralfim Limited e Inversiones Joluma para introducir en Panamá fondos ilícitos procedentes de Andorra. Además, el exrepresentante de Odebrecht en Panamá, André Rabello, declaró que mantenía un acuerdo con De Lima y Saiz relacionado con los pagos vinculados a proyectos adjudicados a la constructora brasileña.
Conforme a los datos revelados en el transcurso del juicio, Saiz pactó con la Fiscalía y reconoció la recepción de coimas que presuntamente iban dirigidas a De Lima. Por otro lado, Méndez lanzó acusaciones frente al exministro y admitió haber rubricado papeles en blanco debido a la fe que le depositaba.
La defensa de De Lima respondió que las declaraciones de ambos hombres no demuestran que el dinero haya sido entregado al exministro. Quan señaló además que Saiz aparece como beneficiario final de los fondos transferidos por Odebrecht a la sociedad Herzone, y no De Lima. También cuestionó que Méndez hubiera sido citado como testigo en el proceso y no se presentara a declarar.
El juicio forma parte del proceso relacionado con los sobornos que Odebrecht reconoció haber pagado en Panamá a políticos, funcionarios y testaferros para obtener contratos públicos. Las posiciones expuestas por las defensas corresponden a los alegatos de los acusados y deberán ser valoradas por el tribunal junto con las pruebas incorporadas al proceso.
Fuente: La Prensa Panamá — https://www.prensa.com/judiciales/papadimitriu-culpa-a-sus-padres-y-de-lima-niega-vinculos-con-testaferros-en-juicio-odebrecht/
